Value at Risk: el riesgo de pérdida de tu cartera en una sola cifra
«Con un 95 % de probabilidad no perderás más de 8.000 € en los próximos 20 días de negociación»: eso es exactamente lo que dice un Value at Risk (VaR) de 8.000 € con un 95 % de confianza y horizonte de un mes para una cartera de 100.000 €. El VaR condensa el riesgo de pérdida en una sola cifra y es por ello la métrica estándar de la gestión de riesgos institucional. Para el inversor particular es útil, siempre que sepa lo que la cifra calla.
Confianza, horizonte, método: los tres mandos
Un VaR sin nivel de confianza y horizonte temporal no vale nada. Lo habitual es 95 % o 99 % de confianza a un día, diez días o un mes. Importante: con el VaR al 95 %, el umbral se supera de media uno de cada veinte días; no es un fallo del modelo, es su definición. Se han consolidado tres métodos de cálculo:
- Simulación histórica: se ordenan las rentabilidades reales pasadas (p. ej. 250 sesiones); el VaR es el percentil correspondiente. Sin supuestos de distribución, pero solo tan bueno como el periodo observado.
- Método de varianza-covarianza: el VaR se deriva de la volatilidad y las correlaciones bajo el supuesto de normalidad. Rápido, pero subestima sistemáticamente las colas gruesas de las rentabilidades reales.
- Simulación de Monte Carlo: miles de trayectorias aleatorias basadas en un modelo. Flexible, pero dependiente del modelo.
Como la ratio de Sharpe, el VaR paramétrico se basa en la desviación típica: ambas métricas heredan sus debilidades. Al comparar distintas cifras de VaR, asegúrate además de que coincidan nivel de confianza y horizonte: un VaR diario al 99 % y un VaR mensual al 95 % sencillamente no son comparables.
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Lo que el VaR calla — y cómo usarlo de todos modos
La crítica central: el VaR no dice nada sobre cuán grave es la pérdida más allá del umbral. Si el peor 5 % de los casos supone perder 9.000 € o 35.000 €, la métrica no lo distingue; por eso los profesionales añaden el Expected Shortfall (CVaR), la pérdida media de los peores casos. Además, los modelos de VaR se calibran con fases de mercado tranquilas y suelen fallar justo cuando se necesitan: en los crashes las correlaciones se disparan y la diversificación que mantenía bajo el VaR se evapora.
En la práctica del inversor particular:
- Usa el VaR como métrica comparativa (cartera A vs. B, antes/después de reestructurar), no como garantía.
- Léelo junto al maximum drawdown: el VaR describe la operativa normal; el drawdown, el peor escenario.
- Tradúcelo a euros: un VaR mensual (95 %) del 8 % en una cartera de 100.000 € significa que en uno de cada 20 meses perderás más de 8.000 €. Si esa cifra te pone nervioso, tienes un problema de asignación, no de medición.
MoneyPeak calcula métricas de riesgo como la volatilidad y el potencial de pérdida directamente sobre tu cartera real, no sobre una cartera modelo.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa en concreto un VaR del 5 % con 95 % de confianza?
Que tu cartera, con un 95 % de probabilidad, no perderá más del 5 % en el periodo elegido — y, a la inversa, que en aproximadamente uno de cada 20 casos perderá más.
¿Un VaR bajo indica una cartera segura?
Solo en parte. El VaR mide la operativa normal a partir de datos históricos. Refleja mal los eventos extremos (tail risk) y los repuntes de correlación de un crash.
¿Cuál es la diferencia entre VaR y Expected Shortfall?
El VaR indica el umbral de pérdida que no se superará con una probabilidad dada. El Expected Shortfall (CVaR) indica cuánto se pierde de media cuando se supera ese umbral: es la medida más honesta del riesgo extremo.
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